Crecimiento

Crecimiento

El crecimiento es el proceso a través de lo cual un óvulo fecundado de dimensiones microscópicas llega a medir hasta 1,5-1,7 metros. Desde el momento de la concepción se inicia un proceso rápido de división celular y aumento del tamaño de cada célula y con estos dos procesos se logra el aumento de tamaño del feto, y esto continua después del parto hasta llegar a la estatura final. Es un proceso dinámico, controlado por varios factores, entre ellos está el factor genético, cualquier alteración genética genera alteración en el crecimiento generando en la mayoría de los casos talla baja, aunque algunas alteraciones pueden también generar talla alta.

El factor nutricional es fundamental durante el embarazo, como después del parto. durante la vida intrauterina, una alimentación sana para la madre gestante es esencial para el crecimiento fetal, y al mismo tiempo con los controles prenatales para vigilar el crecimiento del feto y detectar cualquier alteración en forma temprana, al mismo tiempo evaluar el aumento del peso materno, ya que un sobrepeso durante el embarazo es perjudicial para la salud futura del feto, generando mayor riesgo metabólico y cardiaco. La alimentación después del parto debe ser leche materna exclusiva durante los primeros 6 meses e iniciar después la alimentación complementaria bajo el cuidado del pediatra, generando siempre buenos hábitos de alimentación desde la infancia.

El factor hormonal es el tercer factor que controla el crecimiento. Las hormonas son sustancias producidas por varios glándulas en el cuerpo y controlan muchos procesos corporales entre ellos el crecimiento. Se destaca entre estas hormonas, la hormona de crecimiento y las hormonas tiroideas, pero todas las hormonas son indispensables para lograr un crecimiento normal y cualquier desequilibrio en este aspecto genera alteraciones en el crecimiento.

Hay otro factor poco conocido que controla el crecimiento que es el Afecto, un niño requiere del amor de sus padres para su crecimiento normal,  el abandono emocional, o aún  peor el maltrato infantil genera un efecto negativo sobre el crecimiento. Finalmente, la salud en forma general o más bien la ausencia de enfermedad hace que el niño crezca normal, por esto se dice que el crecimiento es el mejor indicador de la salud infantil; un niño que crece bien es un niño sano, mientras otro que no crece se debe estudiar y buscar la causa o las causas de este falla en el crecimiento, sin importar las tallas paternas, y si se logra detectar la causa a tiempo y darle el tratamiento oportuno logrando así un crecimiento normal y una estatura final dentro los rangos normales. Para concluir; para crecer se requiere de genes normales, nutrición acorde a la edad  sin excesos, equilibrio hormonal y amor.