Variantes normales de la pubertad – Parte 2

enero 22, 2018 admin No comments exist

Menarca prematura aislada

Al inicio del desarrollo de la pubertad en mujeres, las pequeñas

cantidades de estrógenos pueden hacer que el ovario tenga ciclos de

activación y desactivación, por lo que cuando se ha formado una capa

suficientemente gruesa de endometrio en el útero con cada período de

activación, puede presentarse un sangrado vaginal, habitualmente escaso,

durante uno de los períodos de desactivación. Incluso eso puede presentarse

durante varios meses y después desaparecer cuando las concentraciones de

estrógenos en sangre aumentan de manera persistente con el desarrollo de la 

pubertad. Como una variante normal de la pubertad, no requiere tratamiento,

aunque siempre se debe consultar con el Endocrinólogo Pediátrico para

descartar otras causas de producción prematura de estrógenos y causas

locales de sangrado vaginal.

 

Ginecomastia durante la pubertad

Se trata de un aumento de tejido glandular mamario en los varones que

puede ser sólo identificado a la palpación o incluso ser fácilmente observado,

que se presenta en 40 a 50% de los adolescentes. En la mayoría de los casos no

existe ninguna causa anormal y por lo tanto se considera como una variante

normal de la pubertad, pero siempre deben descartarse causas anormales que

incluyen: el síndrome de Klinefelter (en el que los testículos son de volumen

pequeño), la insensibilidad parcial a andrógenos, el uso de aceite de lavanda

y/o de aceite del árbol del té en cosméticos, tratamiento con digoxina,

espironolactina, cimetidina y/o cloropromazina, y el consumo de mariguana.

La ingesta de grandes cantidades de productos de soya (que contienen

fitoestrógenos), pueden causar ginecomastia.

No se requiere tratamiento para la ginecomastia puberal, y debe

considerarse que el uso de testosterona por vía intramuscular o por vía oral no

sólo es inefectiva, sino que puede incluso aumentar el volumen del tejido

mamario al convertirse en estrógenos en el tejido adiposo o graso. La mayoría

de los pacientes debe sólo recibir información sobre el hecho de que esta

condición es transitoria, que dura alrededor de 2 a 3 años y que por lo tanto no

necesita hacerse nada, aunque suele ser benéfico el uso de ropa holgada para

las actividades sociales e incluso para nadar, y debe evaluarse la conveniencia

de informar por escrito a las autoridades escolares.

Sin embargo, cuando la ginecomastia es severa y/o causa estrés

emocional y psicológico, se puede referir al paciente con un cirujano plástico

para realizar una mastectomía subareolar (cirugía que remueve el tejido

glandular mamario).

El Endocrinólogo Pediátrico debe evaluar el uso de moduladores del

receptor de estrógenos (medicamentos más frecuentemente utilizados en el

tratamiento de cáncer de mama en mujeres), aunque su uso en adolescentes

no ha sido aprobado en todos los países. Si se usan debe vigilarse la

acumulación de masa ósea tanto durante el tratamiento como durante el

desarrollo de la pubertad.

El depósito de grasa a nivel mamario (adipomastia), asociado o no a

ginecomastia, suele ser más difícil, ya que el depósito de grasa,

particularmente en adolescentes con obesidad, suele persistir o incluso

incrementarse si no se controla el sobrepeso o la obesidad, y puede recurrir

después de una cirugía plástica.

En pacientes con síndrome de Klinefelter la ginecomastia puberal puede

prevenirse con el uso de testosterona de acción prolongada (por vía

subcutánea o intramuscular) a partir de la edad en la que debería iniciar la

pubertad en un varón normal.

 

Asimetría mamaria

Puede existir un crecimiento asimétrico del busto tanto en varones como

en mujeres, En varones se considera una variante de la ginecomastia puberal.

En las mujeres la asimetría puede ser aparente desde que se forma la yema

mamaria o en cualquier etapa del desarrollo del busto.

El grado de asimetría puede ser muy variable, desde diferencias

consideradas normales hasta la falta de desarrollo unilateral, en cuyo caso se

deben descartar alteraciones de los músculos pectorales. En la mayoría de los

casos la asimetría es leve y se considera una variante normal debida a la

asimetría normal del cuerpo en donde la mitad izquierda suele ser más larga y

la mitad derecha más ancha.

Ocasionalmente puede existir un problema subyacente en el lado de la

mama de mayor tamaño, como trastornos vasculares, lipoma (tumor benigno

formado por tejido adiposo o graso), por lo que además de la exploración física

puede necesitarse estudios de imagen como el ultrasonido.

 

“Muchas niñas tratan de enmascarar la asimetría mamaria utilizando ropa

amplia o bien ropa interior con relleno.”

 

Dado que en la mayoría de los casos la asimetría se resuelve

espontáneamente conforme progresa la pubertad, además de disminuir la

ansiedad y monitorizar la evolución, con fines de autoestima y cosmética se

puede sugerir el uso temporal de brasieres rellenos o de aditamentos de

esponja o gel para colocarse dentro del brasiere estándar, que son fáciles de

conseguir. Algunas adolescentes prefieren utilizar ropa holgada o amplia. Sin

embargo, cuando al final del desarrollo del busto (habitualmente 2 a 4 años

después del primer ciclo menstrual), la asimetría persiste y es moderada o

severa, es conveniente referir a la adolescente con un cirujano plástico para

evaluar la reducción o aumento permanente.

 

Fuente: APEG (Australasian Paediatric Endocrine Group)

 

 

 

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